Introducción
El conflicto armado se puede presentar en distintos marcos, de los cuales podemos identificar tres umbrales entre posibles adversarios. En el primer nivel estaría constituido por las acciones entre competidores pacíficos regulados por el consenso normativo, donde se compite en las actividades económicas, comerciales, etc., propias de las sociedades actuales. En el segundo nivel estaría constituido precisamente por aquellos posibles adversarios que se valen de acciones y amenazas sin alcanzar el marco o umbral de la violencia propiamente dicha de la guerra. En el tercer nivel se encuentra constituido por adversarios que se enfrentan en el marco o umbral de la guerra.
Las acciones complejas y contrapuestas aplicadas en el contexto claro-oscuro del conflicto, se presenta en el segundo nivel dentro de lo social, político, económico complejo de verdaderos desafíos que requiere la ponderación de políticas, estrategias nacionales y regionales que sean capaces de comprender el fenómeno, idear políticas y acciones para neutralizar y mitigar la amenaza o conflicto que se cierne en el horizonte que pudiese afectar la convivencia social y el desarrollo de las naciones.
Para poderse entender el concepto y contexto último del "amenaza híbrida" en zona gris, se hace necesario, descender a las propias practicas antiguas hasta llegar a nuestros días, donde el hombre siempre había aplicado medios de engaños o confusos para distraer, e ir usando medios más complejos con fines estratégicos de forma violenta o no, y finalmente aplicar lo que hoy en día llamamos medios o "guerra convencional abierta", como lo explican los coroneles chinos Liang, Q., y Xiangsui, W. (1999) en su libro sobre "Guerra sin restricciones".
El antagonismo de los Estados se empieza a poner de manifiesto con mayor ímpetu en los días y meses posteriores a la crisis de la pandemia global del coronavirus de inicios del segundo decenio del siglo en curso, así como sus principales consecuencias. De este modo, aquellas manifestaciones en el marco de luchas geopolíticas empezaban a expresarse en formas variadas en diferentes dimensiones, ya sea en formas de ataques virtuales o convulsiones sociales, o ataques convencionales de guerra o grupos subversivos también, siempre bajo un marco de intenciones dirigidas (Baqués, J., 2015).
La Global Risk, presentó en el año 2023 un panorama que se describía en tres etapas temporales sobre la ocurrencia de las visibles crisis a futuro, ya sean las actuales en aquel momento, o las que posiblemente ocurrirían en unos 2 años, así como las a largo plazo, que impactarían en unos 10 años, (World_Economic_Forum, 2023). Muchos de esos elementos vislumbrados para entonces en sus trabajos prospectivos, son observables en el contexto de hoy en día.
Pudiéndose visualizar en ese contexto, crisis geopolítica y de seguridad, que se describe en aquellos conflictos relacionados con el medio ambiente (crisis sociales heredadas del cambio climático), así como aquellos efectos directos como consecuencia de la epidemia global del coronavirus, con manifestaciones agravadas económicamente, crisis energéticas, y ataques en el ciberespacio a infraestructuras críticas de los Estados como sostiene el autor Aznar Lahoz, (pág. 24, 2015), que desde el surgimiento del uso generalizado en los dispositivos tecnológicos de los microprocesadores a finales de los '90 del siglo pasado se puso de manifiesto la vulnerabilidad, el espionaje y los ciberataques actuales interestatales.
En el mediano plazo vemos que, las crisis continúan recrudeciéndose fijándose en la repetición del modelo anterior, afectando la seguridad alimentaria, la energía y la seguridad humana, reduciendo los niveles del índice del Desarrollo Humano de los ODS (Objetivos del Desarrollo Sostenible-ONU).
Cinco años después, las amenazas de nuevas concreciones epidémicas graves, las encontramos concentradas enlazadas a las vulnerabilidades del ambiente social, manifestándose en el contexto vinculado a pobreza, los desastres naturales y del medioambiente; así como sus consecuencias relacionadas a la confrontación "geoéconomica" y las llamadas manifestaciones multipolares globales. Pudiéndose observar el retorno de las luchas muy parecidas al esquema ya vivido durante la guerra fría.
En esta etapa, se proyectan los conflictos estatales, representados con la militarización de la política económica de las potencias mundiales, y que desde ya son matizados por los conflictos actuales de Rusia y Ucrania, el de Israel y Hamas, las implicaciones con el grupo Hezbolá y demás milicias pro iraníes, las tensiones entre China y Taiwán, la guerra de los doce días entre Israel e Irán, donde EE. UU. tuvo que intervenir a fin de reducir las capacidades iraníes de poder crear armas nucleares.
La competencia comercial y geopolítica entre Estados Unidos de Norteamérica y China ha estado presente. Todo esto conllevaría hacia una proyección de guerra geoeconómica y arancelaria, que pudiera tener consecuencias económicas de carácter interdependiente mundial, con efectos en la paz mundial. El uso masivo de la desinformación en el conflicto moderno ha degenerado en una situación de desconfianza en el marco estatal, siendo Occidente el más afectado con el desprestigio del sistema democrático. A futuro se observa la incidencia en los conflictos asociados a la guerra económica y la desinformación, lo que atraerá hacia conflictos interestatales, así como una retórica disuasiva basada en armas de destrucción masiva.
El teórico de la guerra, el prusiano Von Clausewitz, C. (2015), entendía que las guerras involucrarían todos los intereses políticos de los Estados, pues la guerra sería una prolongación de la propia política, que procuraría aplicar estrategias para doblegar la voluntad del contrario, lo que pudiera llevar a la utilización de todos los medios posibles, así como el uso de grandes esfuerzos. Sin embargo, otros teóricos como el inglés, Liddell Hart (2018), entendía que los Estados tendrían que llevar a cabo guerras basadas en la "economía de esfuerzo", y en tal caso, que solo involucren los medios dispuestos para la Defensa y la Seguridad.
De este modo, basándose en esos preceptos últimos, los Estados modernos procurarían objetivar medios indirectos, y llevar a cabo estrategias que no necesariamente se sucumba en el uso de la violencia abierta, escuchando la plena recomendación del antiguo pensador chino Sun Tzu (2016), …"los que ganan todas las batallas no son realmente profesionales, … los que consiguen que se rindan impotentes los ejércitos ajenos sin luchar son los mejores (maestros del arte de la guerra)".
Marco Teórico
Aproximaciones al concepto de amenaza híbrida en zona gris, en el caso americano
Son acciones concretas realizadas dentro de un esquema estratégico complejo con varios niveles combinados dentro de la realidad del antagonismo de los Estados, constituyéndose en verdaderos desafíos para la paz o estabilidad internacional. Este término fue definido y dado a conocer en el 2007, por el teniente coronel (r) Frank G. Hoffman, United States Marine Corps Reserve, donde explicaba que este tipo de guerra se expresaba de manera multimodal, en procura de la consecución final de la guerra, en condiciones a veces de asimetría, o en busca de alguna ventaja táctica y estratégica en su aplicación. Donde son aplicadas por los "estados o grupos que seleccionan de todo el menú de tácticas y tecnologías y las mezclan de manera innovadora para encontrar su propia cultura estratégica, geográfica y de objetivos" (Hoffman, 2009, p.5).
El sentido de oportunidad queda expuesto en la lucha, rompiéndose con los principios internacionales aceptados. Lo incierto, y confuso definen el contexto del conflicto, donde solo se alcanza a dar respuestas a medias evitando elevar el escalamiento del conflicto. El autor y docente, Josep Baqués Quesada (Docente titular del Instituto Gutiérrez Mellado) en su libro De las guerras híbridas a la zona gris: La metamorfosis de los conflictos en el siglo XXI (2021), dice sobre esta que es, … "un tipo de amenaza, estrategia o conflicto híbrido o amenaza híbrida, generada por actores moderadamente revisionistas, normalmente Estados o grupos subversivos con control territorial, que se aplica cuando desean perseguir fines similares a los de una guerra; pero evitando que llegue a estallar el conflicto armado".
El contexto global de los conflictos actuales implica, el implementar planes de largo plazo estratégicamente aplicados, de forma simultánea con acciones de multinivel, amparadas por operaciones desinformativas; pero con objetivos definidos por una toma de decisión guiada por iniciativas de inteligencia durante todo su desarrollo, bajo el manto de la economía de fuerzas. Las luchas geoestratégicas se expresan en las interacciones globales marcadas por estructuras de interconexión de tecnología, dejando ver a la vez la realidad antagónica de conflicto de las grandes potencias y a su vez sus alianzas. Así el teórico Robert Kaplan (2000) habla de la Anarquía comparativa en todo el mundo, concepto que también se expresa en los marcos regionales. De manera que, las grandes potencias como Estados Unidos, China, Rusia procuran obtener ciertas "ventajas estratégicas" expresadas geográficamente y definiendo a la vez las exigencias de nuevas reconfiguraciones del orden mundial.
La convivencia social y económica son afectada por desafíos como el calentamiento global, la variación del clima regional y global. Sus efectos giran alrededor de las crisis alimenticias, problemas económicos, luchas por el agua, la energía, vulneralidades institucionales, etc. Así también, los problemas locales se regionalizan y sus impactos se reflejan, incluso a veces de manera global.
La compleja situación en la región se define de manera simultánea por un contexto transnacional de propagación del crimen organizado, manifestaciones de violencia política y actos ocasionales del terrorismo, a la vez que se expresan las luchas geopolíticas globales, dejándose ver una realidad de profundas desigualdades sociales, con posibles atracciones de riesgos como el yihadismo.
Fernando E. Ventura (2019), un profesor de Estructura y Política Económica explica en su libro "Aplicaciones y desafíos de la guerra híbrida, irrestricta y zona gris para los sistemas de defensa latinoamericanos", como en las últimas décadas la interacción de actores estatales y no estatales se ha incrementado, definiéndose amenazas contra los Estados desde latitudes diversas de gran impacto social, dejando ver una compleja realidad de riesgos, tomando en cuenta que nuestros países no han asumido aun la ejecución de acciones concretas frente a los grandes desafíos tecnológicos que se han abierto frentes en los ámbitos económicos, políticos y sociales de magnitud global, Joubert, V. (2012).
Es por ello, que se requiere identificar como operan los actores actuales en los esquemas legales o ilegales, tanto en la región como más allá. El conocimiento criminológico y multidisciplinario deben confluir en la configuración de política publicas innovadoras combinadas con las capacidades del poder nacional requerido, así como la cooperación colectiva de los Estados en procura de mitigar riesgos y amenazas complejas.
El coronel de Ejército (r), Julio Soto Silva, Oficial de Estado Mayor Academia de Guerra de Chile, en su libro "La Zona Gris, un desafío para la conducción política y estratégica" (2021), entendiéndose que el contexto de seguridad trasciende bajo el esquema definido como volátil, incierto, complejo, y ambiguo, o sea, VICA; más adelante el entorno se hace más complejo, definiendo una realidad marcada por la asimetría. De este modo, surge el término BANI (brittles-frágil, anxious-ansioso, no lineal, incomprehensible-incomprensible), Szczypiorski, K. (2022). Este concepto también es definido por Jamais Cascio, en su libro "Ciberseguridad y Ciencia de Datos" (2020), un antropólogo y futurista estadounidense, autor del libro "Facing the age of chaos".
Las amenazas híbridas procuran afectar la toma de decisión estatal, desde lo político, lo económico, lo militar, las instancias civiles y la información. Siendo amenazas complejas y multidimensionales, que afectan instituciones estatales y causan inestabilidad social (Salas 2019). La voluntad política y la confianza de su población son influenciadas, no obstante tener un marco de acción bajo el umbral de la guerra. Sin embargo; si se requiere se usa abiertamente las fuerzas armadas contra otros Estados o contra otros actores no estatales, a través de medios diversos a instancias económicas, políticas, tecnológicas, diplomáticas para neutralizar capacidades de adversarios o antagonistas, procurando causar inestabilidad.
En el caso de la aparición de las amenazas híbridas se procura usar de manera limitada las fuerzas armadas y solo son usadas bajo efecto de la disuasión, explotando a la vez, las debilidades del marco económico, político, tecnológico y diplomático de los países. Estos conflictos híbridos o amenazas híbridas se llevan a cabo en un contexto de zona gris, (Josep, 2021).
Las zonas grises poseen la tendencia a evolucionar desde lo complejo hacia espacios de guerra híbrida. Es por ello que, en la realidad de las organizaciones transnacionales criminales, evolucionan procurando poder económico y desde allí actuando bajo el manto de discreción. Sin embargo, la definición por autonomía de la zona gris es un espacio claro-oscuro entre guerra y paz, definiéndose un esquema de tensión constante que permite la estructuración del crimen transnacional (Baqués, J., 2017).
La competencia estratégica y la disuasión integrada como parte de la seguridad compleja procuran dar garantías ante las acciones estatales. De este modo, la cooperación regional es requerida al promoverse acciones en conjunto y combinadas de los Estados. Configurándose así, un lenguaje de entendimiento ante desafíos comunes en la región. Estos desafíos trascienden la actualidad y vislumbran un futuro desafiante que requiere respuestas más allá de lo militar, exigiendo compromisos de tipo social en las respuestas de seguridad y una comprensión compartida de los desafíos futuros en materia de seguridad.
Las respuestas integrales y colectivas son las necesarias en el tiempo por lo que los Estados requieren formación en dichos propósitos. El concepto de seguridad hoy en día ha requerido definiciones como las de los estudiosos y teóricos de las relaciones internacionales Barry Buzan, Ole Waever y Jaap De Wilde (1998), que definen el contexto actual de la seguridad como un concepto nuevo denominado, concepto de Seguridad Ampliada o Integral, donde interactúan la política, lo social, la cultura, la Defensa y la economía, donde lo multisectorial adquiere vigencia local, regional y global.
La tecnología es considerada el principal factor para marcar la diferencia futura en el contexto de las fuerzas públicas, la inteligencia y las demás agencias que apoyan. Definiéndose así, una conexión entre lo operacional, la inteligencia estratégica, las entidades de multi-misión. La efectividad de la respuesta se encuentra en la Disuasión Integrada como respuesta conjunta y combinada para mitigar las amenazas regionales.
La Disuasión Integral se convierte en la herramienta más efectiva para disuadir y mitigar las amenazas híbridas en un contexto de zona gris (caso de América). La prospectiva se convierte en la posible herramienta para visualizar el futuro desde la exploración del presente y aplicar políticas efectivas desde lo táctico hasta el nivel estratégico. Para esto es imprescindible definir fines, medios y formas a la luz de las amenazas, focalizando las vulnerabilidades y capacidades propias, de igual forma, contemplar los países aliados en el marco de la seguridad colectiva.
En las universidades y centros de educación básicos se genera el conocimiento, y se educan las nuevas generaciones, fomentándose la innovación y la creatividad, el debate y las nuevas ideas. Siendo la universidad elemental para enfrentar los desafíos de la amenaza híbrida y el contexto de la zona gris, según la necesidad de seguridad de esta sociedad.
En la situación del crimen actual y globalizado, podemos identificar los siguientes elementos:
- Romanización del delito
- La manipulación cultural
- Lavado de dinero
- El transporte de capital
- Sicariato
- Suplidores del microtráfico y narco-abastecedores
- Impacto en la violencia social
- Retos y desafíos operacionales de defensa
Por otro lado, se constituyen en causantes de grandes reveses, la ausencia de una clara línea de mando, la dificultad para distinguir entre amigos y enemigos, la escasez de información precisa y confiable y la necesidad de trabajar con socios locales y otras organizaciones son algunos de los retos y desafíos que se presentan el uso estratégico de las fuerzas armadas especiales, la inteligencia y medios tecnológicos en las zonas grises regionales y globales.
Y otros males como el cibercrimen, tráfico de armas, de migrantes, contrabando, trata de personas, y minerías ilícitas. Éste fenómeno de las estructuras multi-criminales trasnacionales se presenta desde el Sur hacia el Norte usando el espacio de los mercados. Procurando expresarse como una sola estructura transnacional y capitalizando a través de una actividad principal que es la actividad del narcotráfico a la vez que utiliza otros medios ilícitos.
A través de acciones unificadas que exigen realizar operaciones quirúrgicas para neutralizar objetivos con las fuerzas de seguridad estatales. Las acciones realizadas en un marco de versatilidad son importantes porque de esta manera se logra combatir a distintas manifestaciones y tráficos. Así como aquellos delitos con vinculación común o social.
De esta manera, las amenazas se manifiestan en forma de:
- Crimen Organizado, a modo de bandas, o gangas. En ocasiones amparadas por grupos subversivos o constituyéndose en grupos armados.
- Narco actividad
- Usando la migración irregular. Para la Trata de personas
- Tráfico de armas y contrabando de mercancías
- El uso de ciberespacio para el cibercrimen
La ausencia de una clara línea de mando es un problema que surge debido a la falta de coordinación entre las diferentes agencias de seguridad que operan en la zona. Esto puede conducir a la falta de una estrategia integral para abordar la situación. La dificultad para distinguir entre amigos y enemigos se debe a la infiltración de los grupos armados en las comunidades locales. Estos grupos a menudo están involucrados en actividades legales, lo que dificulta la identificación de los objetivos de los medios especializados de la Defensa.
La escasez de información precisa y confiable es otro problema que se presenta al usar los medios políticos y la Defensa en zonas grises. Esto se debe a la falta de capacidad de inteligencia y la falta de cooperación de la población local. La necesidad de trabajar con socios locales y otras organizaciones es crucial para garantizar el éxito de las operaciones y establecer la confianza con la población. Sin embargo, la colaboración con grupos locales puede ser complicada debido a la falta de confianza y a la percepción de abuso de poder por parte de las fuerzas armadas especiales.
La Defensa Nacional ante el marco de las amenazas híbridas, además de mantener una planificación de la Defensa destinada a la preparación propia (objetivos convencionales de Defensa) mediante la logística, armamentos, entrenamientos, recurso humano adiestrado, una educación para la defensa basada en la doctrina conjunta que procure la neutralización y mitigación en los marcos de la eficiencia, entendiéndose que se persigue lograr las garantías de la seguridad nacional. En tal virtud, trabajará junto a los poderes nacionales y otros destinados a los estamentos de la Seguridad Nacional (Centros de Comandos, Agencias de Inteligencia, Centros de Ciberseguridad), aunando esfuerzos encarecidamente en procura de establecer estrategias que mitiguen y neutralicen aquellos riesgos y amenazas, destinados al engaño o la desinformación como las amenazas cibernéticas.
Riesgos
La posibilidad de provocar daños colaterales, la amenaza de represalias por parte de grupos extremistas y el peligro de generar hostilidad entre la población local son algunos de los riesgos asociados con el uso de medios "especiales" en zonas grises regionales y globales. La posibilidad de provocar daños colaterales es un riesgo debido a la falta de información precisa y la presencia de civiles en las áreas de operación. Esto puede resultar en la muerte de civiles inocentes, lo que puede aumentar la hostilidad hacia las fuerzas armadas pudiesen ser utilizados en el marco de las amenazas híbridas trabajando los subsistemas de: defensa, seguridad pública, defensa civil o protección civil y el sistema de inteligencia, formando todo un marco estratégico propio del Sistema de Seguridad y Defensa Nacional.
Oportunidades de defensa
A pesar de los retos y riesgos asociados con el uso de la defensa en las zonas grises regionales y globales, también hay oportunidades para mejorar la seguridad y fortalecer el Estado. Una de las oportunidades es la posibilidad de mejorar la inteligencia y la cooperación entre las diferentes agencias de seguridad, lo que permitiría una mejor coordinación y una estrategia integral para abordar la situación. Otra oportunidad es la posibilidad de establecer un diálogo con la población local para mejorar la confianza y la colaboración. Esto puede llevar a una mayor cooperación en la identificación de objetivos y en la prevención del delito.
Las acciones de la Defensa encuentran un gran acompañamiento oportuno al accionar a través de la colaboración interinstitucional e Inter-agencial, en el marco internacional, bajo criterios uniformes doctrinalmente hablando, conociendo referencialmente los marcos del adversario (tal caso del combate al crimen transnacional) en la región.
La amenaza de represalias por parte de grupos extremistas es un riesgo debido a la naturaleza violenta de los grupos criminales y armados. Estos grupos pueden responder con violencia a las operaciones de las fuerzas armadas. El peligro de generar hostilidad entre la población local es un riesgo debido a la falta de confianza y a la percepción de ambigüedades. La capacitación de las fuerzas armadas en el manejo de situaciones civiles y en la protección de los derechos humanos también puede ser un riesgo.
Acciones vandálicas y la violencia engendrada por bandas armadas en Haití
Haití, tiene una larga historia del uso de grupos paramilitares, ya desde los llamados tonton macutes durante la dictadura de Papa Doc (1957) y su hijo Baby Doc (1971-1986), así como el grupo de los Leopardos para hacerles contrapeso. A partir del año 2000 aparecen grupos violentos alrededor de la política y los grupos empresariales poniéndose así de manifiesto, en los años 90's los llamados "Chimères" se colocaron cercanos al poder del presidente Arístide, lo que incide en la proliferación de otros grupos violentos para defender intereses de otros particulares en la arena política.
De este modo, cada actor político procuró poseer la gestión de crear sus propias "milicias armadas" que defendieran sus intereses. Posteriormente los grupos armados hicieron alianzas estratégicas con el crimen organizado, grupos trasnacionales que traficaban drogas desde el Sur (espacios de producción) hacia áreas de mercado de consumo (Norte y hacia Europa); pero al mismo tiempo haciendo escala en la isla La Española (FIDES, 2024), situación que se agrava con los pagos por servicio de custodia, en pagos en especie impactando en el microtráfico, con grandes consecuencias sociales.
El marco contextual en Haití se ha definido desde la caída de la dictadura (1986), hasta hoy en día, en una perpetuación de la crisis política, económica y social "in crescendo". Para el 7 de julio del año 2021 el presidente Jovenel Moise enfrentaba una grave crisis que desembocó en su magnicidio, generándose a partir del momento un resquebrajamiento social y político que se refleja en la proliferación de grupos armados que se disputan los espacios territoriales de la ciudad de Puerto Príncipe (controlando el 80 %) y amenazando con expandirse a otros espacios del país.
El impacto de estas acciones violentas ha sido significativas en Haití, afectando los ámbitos económicos y comerciales, con violaciones extremas de derechos humanos, definiendo un panorama de inseguridad generalizado con 4,789 muertos en el 2023; 5,601 homicidios durante el 2024, y 315 linchamientos de pandilleros y relacionados (INFOBAE, 2025), con más de 1.600 muertos en tres meses (El Observador, 2025), por lo que los EEUU ha procurado designar a las pandillas haitianas como organizaciones terroristas extranjeras para facilitar su combate.
La situación es de tal gravedad que ha generado el desplazamientos de personas de más de un millón, así como migraciones forzadas a otras regiones, constituyéndose en un marco híbrido de grandes desafíos regionales que motorizan sus análisis hacia las hipótesis de la convergencia de las acciones transnacionales del crimen organizado, la violencia vandálica, la desinformación y una crisis político, social y económica, conformándose así en verdaderos ejes desestabilizadores locales, de carácter insular y regional (ONU-NOTICIAS, 2025).
Conclusión
Los riesgos y amenazas locales están representadas por aquellas acciones desestabilizadoras ejercidas por grupos criminales que afectan la región de manera transfronteriza o interestatal causando preocupaciones, con amenazas de acciones de repercusiones violentas o incrementos de los indicadores de in/seguridad. Pudiéndose verificar casos extremos de alianzas entre grupos de incidencia política, intereses geopolíticos y grupos criminales (Caso Venezuela y el Cartel del Tren de Aragua).
Lo que respecta a la problemática interna de Haití, siendo un conflicto social, político de dimensiones económica desbordante, … Se hace necesario los esfuerzas de alto nivel en el marco diplomático internacional que involucre a las Naciones Unidas (ONU), proyectándose así, hasta procurar la atención del Consejo de Seguridad. También regionalmente de manera sistemática llevar el caso ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Proyectándose siempre un marco consolidado de una política de defensa de la mano con la diplomacia nacional denotando respeto por el ejercicio y relevancia de la diplomacia de defensa. Estos esfuerzos estratégicos deben conllevar a mediación para la concretización de una misión de intervención efectiva, que logre neutralizar la violencia, estabilizar y enrumbar el país hacia mejores senderos.
En el ámbito de las responsabilidades del Estado dominicano, la Defensa procura garantizar y asegurar los márgenes fronterizos, haciendo presencia y sirviendo a la vez para los fines disuasivos de lugar.
Realizándose también, otros esfuerzos dentro de las atribuciones del poder nacional, como los esfuerzos de la Inteligencia Nacional que debe jugar un rol crucial a través de las coordinaciones inter-agenciales como una proyección más de la seguridad y defensa colectiva, junto a una política migratoria acorde a las dificultades del presente nacional.
La especialización en las fuerzas armadas se hace necesario ante los requerimientos de las circunstancias y a los fines de lograr la optimización de las operaciones. De hecho, el uso de fuerzas especiales en operaciones de tipo "quirúrgico" en el marco de las amenazas híbridas en zonas grises son las más idóneas y correspondientes. En los últimos años las fuerzas militares de la región han fomentado la preparación de la "toma decisiones estratégicas y operacionales de las fuerzas especiales de la región, para actuar en escenarios complejos" (UNADE, 2023). Por igual, es de suma importancia el fortalecimiento de las coordinaciones del Sector Defensa, llevándose a cabo una estrategia nacional multidominio desde el Ministerio de Defensa, el Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Ciberseguridad e Inteligencia de las FF.AA. (C5i), el Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (INDOTEL), la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNCS), Unidades de Antilavado, la Dirección Nacional Antiterrorista (DNA), entre otras, …de ser necesario; coordinándose con autoridades regionales en los temas del crimen transnacional, el cibercrimen, terrorismo. De igual forma, la interacción operativa con las autoridades de Haití en el marco de seguridad, con la Policía Nacional de Haití (PNH).